Casi todo el mundo cree que la pensión se calcula sobre el último salario. No es así, y esa confusión hace que mucha gente se lleve una sorpresa desagradable el día que le liquidan la mesada.
El número que manda se llama IBL: Ingreso Base de Liquidación. Y no es un dato que tengas a la mano: es un promedio que hay que construir.
La definición legal
El IBL está en el artículo 21 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 10 de la Ley 797 de 2003. La fórmula es un promedio:
IBL = suma de los IBC mensuales actualizados por IPC ÷ número de meses del período
Donde el IBC es el Ingreso Base de Cotización de cada mes, es decir, el salario sobre el que efectivamente se liquidaron tus aportes.
Hay dos elementos en esa fórmula que la gente suele pasar por alto, y son los que hacen la diferencia.
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Elemento uno: cada salario se actualiza por inflación
No es un promedio simple de los pesos nominales que ganaste. Cada salario histórico se lleva a valor presente con el IPC antes de promediarlo.
Esto es fundamental y en general juega a tu favor. Piensa en alguien que ganaba $1.200.000 en 2016. Si ese valor entrara al promedio tal cual, arrastraría el resultado hacia abajo de forma injusta, porque con ese dinero en 2016 se compraba mucho más de lo que se compra hoy. Al actualizarlo por inflación, ese salario entra al promedio con su poder adquisitivo real.
Sin este ajuste, cualquier persona con una carrera larga terminaría con un IBL artificialmente bajo.
Elemento dos: se escoge el período más favorable
La ley no impone un solo período. Permite comparar dos y quedarse con el que dé el resultado más alto:
- El promedio de los últimos 10 años (120 meses) antes de la pensión.
- El promedio de toda la vida laboral, siempre que hayas cotizado más de 1.250 semanas y ese promedio resulte más alto.
Colpensiones debe calcular ambos y aplicar el que más te favorezca.
¿Cuándo conviene cada uno? Depende de la forma de tu carrera. Si tu salario creció de forma sostenida, los últimos 10 años suelen ser mejores porque recogen tus mejores años. Pero si tuviste ingresos altos a mitad de carrera y luego bajaste —un cambio de sector, una independencia, un período de desempleo cerca del final—, el promedio de toda la vida laboral puede rescatarte.
Este es un punto donde vale la pena revisar la liquidación que te hagan. No es raro que un cálculo se haga solo con una de las dos opciones.
Un ejemplo para verlo claro
Imagina a alguien que en sus últimos 10 años tuvo estos ingresos, ya actualizados por inflación a pesos de hoy:
- Años 1 a 4: alrededor de $3.000.000 mensuales.
- Años 5 a 7: alrededor de $4.500.000 mensuales.
- Años 8 a 10: alrededor de $5.500.000 mensuales.
El promedio de esos 120 meses da algo cercano a $4.200.000. Ese es su IBL, no los $5.500.000 que gana hoy.
Sobre ese IBL se aplica la tasa de reemplazo. Si esa persona esperaba una pensión calculada sobre su último sueldo, la diferencia le va a doler.
Los errores más costosos
Cotizar sobre el mínimo casi toda la vida y subir al final. Es una estrategia que circula bastante y que funciona mal, porque el promedio de 10 años diluye ese esfuerzo final. Además, cotizar sobre un ingreso que no corresponde al real puede acarrear problemas.
Confundir salario neto con IBC. El IBC es el ingreso bruto, antes de descuentos. Si en tu cabeza tienes lo que te llega al banco, tu IBC real es mayor.
Ignorar los períodos sin cotización. Los meses en que no cotizaste no desaparecen del cálculo cuando se toma el promedio de toda la vida laboral: entran como ceros o reducen el número de semanas. Los huecos en la historia laboral cuestan.
No revisar la mora patronal. Si un empleador reportó un IBC menor al real, o no pagó, tu promedio queda por debajo. Esa plata se puede reclamar, pero hay que detectarlo. La guía sobre mora patronal explica el procedimiento.
Qué pasa con el IBL cuando entre la reforma
La fórmula del IBL, tal como está descrita aquí, es la de la Ley 100 y Ley 797, y es la que rige hoy. La reforma no la modifica de forma explícita en el texto que se conoce, aunque el ajuste operativo está entre los puntos que quedan por reglamentar.
Lo que sí cambia es sobre qué base se aplica. Desde abril de 2027, el componente de prima media se calculará sobre la porción de tu ingreso que va a Colpensiones, es decir con tope de 2,3 salarios mínimos. El excedente ya no entra en esa fórmula: se capitaliza en tu cuenta individual y se convierte en renta por otro mecanismo.
Para quien gana 2,3 salarios mínimos o menos, no hay diferencia práctica: su IBL sigue siendo el promedio de todo su ingreso.
La implicación para cualquier simulador
Hay algo que conviene decir con franqueza. Un cálculo exacto del IBL exige el historial completo de tus IBC mes a mes, al menos de los últimos 10 años, e idealmente de toda tu carrera. Eso solo está en tu historia laboral oficial.
Cualquier herramienta que te pida un solo dato de salario está haciendo una aproximación. En Pensionate la hacemos de forma explícita: usamos tu salario actual como estimación del IBL, y si conoces tu promedio de los últimos 10 años puedes ingresarlo para afinar el resultado. Entre más cerca esté ese dato de tu promedio real, más útil es la simulación.
Para entender la diferencia entre los dos conceptos que más se confunden, revisa la guía de IBC vs IBL. Y para ver cómo ese IBL se convierte en mesada, la de tasa de reemplazo.
Cuando tengas tu promedio a la mano, simula tu pensión aquí.